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03 Agosto 2009
Vivimos en los suburbios de una Galaxia en espiral llamada Vía Láctea. La Tierra está a unos 25.000 años luz de su turbulento centro. Distancia ventajosa para unas frágiles criaturas como nosotros. Pero como somos curiosos en extremo, nos gustaría saber que es lo que pasa allí.
Para los telescopios ópticos de hoy, examinar un objetivo que esta a 25.000 años luz no debería presentar un problema grave, pero la cosa no es tan simple.
Como en muchas ciudades populosas de la Tierra, la contaminación en el centro galáctico es terrible.
El polvo y el gas producido por millones de estrellas enormes impiden que la mayoría de los telescopios puedan examinar esa región. Por fortuna hoy tenemos otras opciones diferentes de la astronomía óptica como rayos X, rayos gamma, infrarrojo y las de radio, que pueden atravesar las capas de contaminación y nos permite observar lo que hay detrás.
Utilizando estas técnicas, los astrónomos han ido acumulando información suficiente para proporcionarnos una imagen del centro de la Vía Láctea.
La habilidad del telescopio Chandra para resolver fuentes de rayos X de apenas un décimo de año luz en el centro de la Galaxia nos ha traído grandes avances para entender la enorme actividad que ahí se desarrolla, pero también nos ha planteado grandes misterios.
Allí brillan restos de supernovas, brillantes fuentes binarias de rayos X que contienen un agujero negro o una estrella de neutrones, y centenares de fuentes puntuales debidas a enanas blancas o a estrellas de neutrones.
Hay también estrellas gigantes que pronto explotaran para producir supernovas, estrellas de neutrones y agujeros negros.
Los telescopios infrarrojos y de radio han revelado también enormes nubes moleculares en lasa que nacen nuevas estrellas, cuyos bordes brillan por la excitación recibida de las supernovas vecinas.
Toda esta actividad se lleva a cabo en una difusa nube de gas caliente que se aprecia desde aquí como una gran emisora de rayos X.
El gas parece tener dos componentes: uno caliente, a más de 100 millones de grados de temperatura, y otro "frío", a 10 millones de grados. Esta difusa nube se hace más brillante al acercarse al centro galáctico.
En los 10 ó 12 años luz centrales, aumenta la agitación. Sagittarius A, que es la burbuja central, está compuesta por tres partes a las que se ha llamado; Sagittarius A Este, que es le remanente de una supernova.
Sagittarius A Oeste, es una estructura de gas con forma de espiral.
Y por ultimo Sagittarius A* es el poderoso agujero negro que anida en el centro de la Galaxia.
Lo que puede deducirse de las observaciones de Chandra es que el agujero negro central "come" menos de lo que cabria esperar de un cuerpo con su masa.
Una de las explicaciones que se han dado a este extraño comportamiento es que la materia que le llega desde las pesadas estrellas vecinas, es muy rápida y no puede ser capturada por el agujero negro.
La situación es muy similar a la de un perro de caza: si un conejo pasa junto a el a mucha velocidad, el perro no alcanza a capturarlo; pero si pasa más lento...
En fin, como ocurre con el centro bullicioso de una ciudad moderna, conocemos muchas de sus facetas cuando lo visitamos, pero saber exactamente que ocurre dentro de cada sitio, precisa realizar un gran numero de viajes.
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Articulo extraído de la revista Tribuna de Astronomía y Universo sección ultimas noticias. Fecha de portada Septiembre 2004 - España
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Lunes, 03 Agosto 2009







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